El otro día me despertó a primera hora de la mañana, casi de madrugada, mas o menos a eso de las 10, el puñetero soniquete del vendedor ambulante de patatas. Su retahíla eterna era así: "Paaaaapa a un euro, zeñora, a un euro a un euro, er zaco de zinco kilo papa a un euro, oiga zeñora, qué paaaapa, mírala niña, qúe güena pinta tienen, a un euro a un euro, rezién cogía de la tierra, niña, auneuro auneuro auneuro auneuro, vamo que el zaco entero te lo lleva por un euro, vamo niña, baja que ya me quean poco zaco, mira que güena ha zalío la papa, zinco kilo a un euro, auneuro auneuro auneuro auneuro auneuro...".
Me levanté y me asomé por la ventana. El jodío había aparcado la "fragoneta" en el aparcamiento de mi calle.
"Baja ya, niña, y llévate el zaco entero a un euro, auneuro auneuro..."
Obnubilado y con la mente preclaramente jodida, me dispuse a desayunar. Puse la radio de fondo, pero Carlos Herrera, a parte de alegrarse mucho de saludarme, me decía que "las paaapa estaban a un euro, niña, y mírala que güena, auneuro auneuro auneuro..."
Apagué la radio. Puse la tele y apareció Ana Pastor, la periodista, que le preguntaba al Ministro de Cultura "¿por qué en el cine español no se venden papas a un euro, oiga?"
Cambié de canal fuera de mí (ya no quiero tu querer, de mi me mente te he borrado). Apareció el canal 24 Horas, donde el hombre del tiempo anunció que el anticiclón preponderante iba a dejar durante el fin de semana un buen tiempo para vender papas a un euro, niña, auneuro auneuro auneuro auneuro.
Apagué la tele. Sonó el teléfono y era mi madre, preguntándome si yo conocía algún sitio donde vendieran patatas a buen precio. Le dije lo primero que me vino a la mente y colgué. Desde entonces no me habla.
Lo pasé tan mal que me mudé de barrio. También me he vuelto alérgico a la patata y sus derivados.
Hoy me ha despertado otro soniquete recalcitrante. Me he asomado a la ventana con un incontrolable tic en el ojo. De lejos se oía: "Mecedoras, descalzadoras, sillas, tresillos..."
Y salté.
Ya está. ¿Les ha gustado? A mí, tampoco.
miércoles, 23 de noviembre de 2011
martes, 22 de noviembre de 2011
Hijo de multa
Preste atención, que lo que voy a contar puede que le importe... una mierda.
Aunque lo crea o no, lo que voy a contar es rigurosamente... falso.
La pasada noche la pasaba yo aburrido en mi casa. Decidí darme un homenaje y me bebí 7 cervezas Tourtel, ya saben, esa cerveza light sin alcohol. Ya ven, soy un tipo arriesgado. A veces me tiro a la piscina sin taparme la nariz; me gusta el riesgo.
Como no tenía nada que hacer en casa, salvo estudiar para el examen del día siguiente, salí a la calle. Antes le pregunté a mi padre si podía coger su coche. Entendí como un "sí" su ronquido en el sofá.
Mi intención era buscarme una pareja estable esa noche, pero todas eran muy caras.
Así que volví a casa. Y me paró la poli en un control de alcoholemia. Esta es la conversación que tuvimos:
-Buenas noches.
-Buenas noches.
-¿Ha bebido usted?
-Oiga, aquí las preguntas las hago yo.
-Perdone, agente.
Me dio el cacharro y soplé. Luego me preguntó:
-¿Ha bebido usted?
-Algo -le contesté.
-¿Algo de qué?
-Siete cervezas.
-¿De qué tipo?
-De la Tourtel, ya sabe, esa cerveza light sin alcohol.
Así que el agente me dejó ir, pero me multó por bujarra.
Cuando llegué a casa me senté en el sofá y puse el canal porno un rato. Pillé la peli empezada pero fue fácil cogerle el hilo. Me estuve queriendo a mí mismo ya casi al final de la peli, y eso que me llevé un chasco porque no se casaron.
Luego apagué la tele y mi padre y yo nos levantamos del sofá para dormir, bien descansados.
Y ya está. ¿Se ha reído? Yo, tampoco.
jueves, 17 de noviembre de 2011
¿Qué pasa con Los Simpsons, Antena 3?
¿Alguien sabe qué demonios ha pasado con los nuevos capítulos de "Los Simpsons" en la cadena que lo emite, Antena 3? Llevamos más de un año sin poder ver ningún episodio nuevo. Por algún motivo difícil de explicar (sobre todo, porque no han dado ninguna explicación), la última temporada que se emitió al completo fue la número 20, allá por Septiembre de 2010. Pues bien, en la cadena americana Fox ya van por la temporada 23, que comenzó este mismo otoño. Es decir, llevamos ya dos temporadas de retraso.
Lo extraño de todo esto es que de la temporada 21 se emitieron en España sólo tres episodios sueltos y desordenados (El diablo viste de nada, La bruja bravata, y Oh, hermano, ¿donde estás?), y del resto ni rastro. ¿Por qué?
Siendo una serie que emiten a diario en una franja horaria casi eternamente destinada para ellos, y reportándoles buenos datos de audiencia a pesar de que se trata de continuas repeticiones de temporadas anteriores, no entiendo el porqué hace ya tiempo que dejaron de darle la importancia que tiene un producto ya tan mítico, y aún más, tampoco entiendo esa falta de respeto a los simpsonmaníacos.
Este año ni siquiera han usado la estrategia de estrenar capítulos nuevos en el prime-time de los domingos por la noche, como han estado haciendo con los estrenos de las temporadas más recientes. Claro que luego cometían las tropelías de encajar tres capítulos nuevos seguidos, sin solución de continuidad, o nos colaban en la misma sesión un episodio de estreno y otros dos de refrito con la excusa de que "eran los más votados por el público". Y mejor no hablo de la absoluta falta de seriedad y consideración cuando, al emitir un episodio nuevo, guillotinaban el gag del sofá o la frase final para colocar el siguiente episodio casi sin poder respirar o, peor aún, un bloque de anuncios.
Lo extraño de todo esto es que de la temporada 21 se emitieron en España sólo tres episodios sueltos y desordenados (El diablo viste de nada, La bruja bravata, y Oh, hermano, ¿donde estás?), y del resto ni rastro. ¿Por qué?
Siendo una serie que emiten a diario en una franja horaria casi eternamente destinada para ellos, y reportándoles buenos datos de audiencia a pesar de que se trata de continuas repeticiones de temporadas anteriores, no entiendo el porqué hace ya tiempo que dejaron de darle la importancia que tiene un producto ya tan mítico, y aún más, tampoco entiendo esa falta de respeto a los simpsonmaníacos.
Este año ni siquiera han usado la estrategia de estrenar capítulos nuevos en el prime-time de los domingos por la noche, como han estado haciendo con los estrenos de las temporadas más recientes. Claro que luego cometían las tropelías de encajar tres capítulos nuevos seguidos, sin solución de continuidad, o nos colaban en la misma sesión un episodio de estreno y otros dos de refrito con la excusa de que "eran los más votados por el público". Y mejor no hablo de la absoluta falta de seriedad y consideración cuando, al emitir un episodio nuevo, guillotinaban el gag del sofá o la frase final para colocar el siguiente episodio casi sin poder respirar o, peor aún, un bloque de anuncios.
En fin, creo que los seguidores de esta serie tan magnífica merecen un mejor trato, porque no olvidamos que se trata de una cadena que cada vez está apostando más por la seriedad y el alejamiento de la "telebasura", y tampoco olvidemos que el producto "Simpsons" es garantía de calidad y, por tanto, audiencia.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
